¿Por qué la DEA considera a García Harfuch un “socio de confianza” y qué implica para México?

La DEA destaca a Omar García Harfuch como aliado en seguridad. Explicamos qué hay detrás de esa relación y qué implica para la soberanía de México.

La relación entre Omar García Harfuch y la DEA atraviesa uno de sus momentos de mayor cercanía. Terry Cole, director de la agencia antidrogas estadounidense, ha destacado públicamente la comunicación constante con el secretario de Seguridad mexicano y el trabajo conjunto contra organizaciones criminales. Ahora, durante un encuentro internacional en Argentina, esa coordinación volvió a colocarse en primer plano.


¿Qué dijo exactamente la DEA sobre García Harfuch?

El punto de partida requiere una precisión.

“García Harfuch es un socio de confianza: Cole”.

Terry Cole destacó la coordinación con el secretario mexicano durante su participación en la Conferencia Internacional para el Control de Drogas realizada en Argentina.

No se trata, sin embargo, de un acercamiento surgido en esa reunión.

Dos semanas antes, el 5 de agosto de 2026, Cole había realizado un reconocimiento público particularmente claro.

El jefe de la DEA confirmó que mantiene comunicación constante con García Harfuch y señaló que ambos han trabajado juntos. Su mensaje fue que el funcionario mexicano busca lo mejor para México, mientras él persigue el mismo objetivo para Estados Unidos.

Cole incluso explicó que la relación tiene antecedentes operativos.

Según sus declaraciones, ambos han trabajado conjuntamente “sobre el terreno” y continúan manteniendo esa coordinación.

La confianza que ahora destaca la DEA, por tanto, no se refiere únicamente a una buena relación diplomática.

Tiene un componente de cooperación en seguridad.

¿Por qué estaban juntos en Argentina?

García Harfuch viajó a Buenos Aires para participar en la 40ª Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC).

El encuentro se celebra del 18 al 20 de agosto de 2026 y es organizado por la DEA junto con autoridades argentinas.

El gobierno de Argentina informó previamente que el encuentro se desarrollaría bajo el lema “Justicia a través de la fortaleza y la unidad”, con el propósito de reforzar la cooperación internacional contra el narcotráfico y el crimen transnacional.

La reunión congrega a representantes de alrededor de 110 países, de acuerdo con la cobertura periodística del encuentro.

La presencia de García Harfuch es especialmente relevante porque México ocupa una posición central en la estrategia estadounidense contra:

  • fentanilo;
  • metanfetaminas;
  • cocaína;
  • tráfico de armas;
  • lavado de dinero;
  • organizaciones criminales transnacionales.

Por eso la relación entre el secretario mexicano y el jefe de la DEA tiene consecuencias que van más allá de una fotografía diplomática.

¿Desde cuándo existe esta cercanía entre Harfuch y Terry Cole?

Al menos públicamente, uno de los momentos más claros ocurrió el 16 de marzo de 2026.

García Harfuch se reunió con Cole en Washington.

La propia DEA informó entonces que ambos habían conversado sobre colaboración transfronteriza contra el narcotráfico y sobre mecanismos para mejorar la seguridad de las comunidades de ambos lados de la frontera.

Harfuch explicó posteriormente que había participado en representación del Gabinete de Seguridad mexicano y que la reunión había incluido tres asuntos particularmente importantes:

combate al narcotráfico + tráfico de armas hacia México + reducción de la violencia.

La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó después que el secretario continuaría sosteniendo encuentros con agencias estadounidenses para coordinar información e inteligencia.

La relación, por tanto, tiene varios meses construyéndose públicamente.

¿Por qué Terry Cole conoce bien a García Harfuch?

Existe otro elemento importante.

Cole no llegó a la dirección de la DEA sin experiencia previa en México.

Antes de encabezar la agencia, fue director regional interino de la DEA para México, Canadá y Centroamérica.

El propio funcionario ha recordado públicamente que trabajó en México y ha utilizado esa experiencia para explicar su relación con García Harfuch.

Eso ayuda a entender por qué la comunicación entre ambos parece ser más directa que una relación estrictamente protocolaria entre dos altos funcionarios.

¿Qué obtiene Estados Unidos de esta relación?

Principalmente, información y coordinación contra organizaciones criminales que operan a ambos lados de la frontera.

El narcotráfico entre México y Estados Unidos funciona como un mercado transnacional.

Las drogas pueden desplazarse hacia el norte mientras:

armas + dinero + recursos financieros

pueden moverse en dirección contraria.

Por eso una investigación iniciada en México puede necesitar información estadounidense y viceversa.

Para Washington, tener una contraparte mexicana con comunicación directa facilita la coordinación de investigaciones relacionadas con organizaciones que operan en ambos países.

¿Qué obtiene México?

La cooperación funciona también en sentido contrario.

México puede requerir información estadounidense sobre:

  • redes financieras;
  • cuentas y transferencias;
  • integrantes de organizaciones que operan en Estados Unidos;
  • tráfico de armas;
  • rutas internacionales;
  • empresas utilizadas por organizaciones criminales;
  • fugitivos;
  • estructuras transnacionales.

Un ejemplo especialmente importante es el componente financiero.

La cooperación puede involucrar no sólo a la DEA, sino a instituciones como la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) mexicana y la Office of Foreign Assets Control (OFAC) estadounidense para identificar y afectar redes económicas vinculadas con organizaciones criminales.

El objetivo ya no es únicamente detener a un narcotraficante.

También es seguir:

dinero → empresas → prestanombres → cuentas → propiedades → operadores financieros.

¿La DEA puede operar libremente en México?

No.

Éste es probablemente el punto más importante para entender qué significa la cooperación.

Que García Harfuch mantenga una relación estrecha con Terry Cole no significa que la DEA tenga autorización para ejecutar operativos unilateralmente en territorio mexicano.

El propio secretario de Seguridad ha explicado recientemente cómo entiende el gobierno mexicano esta cooperación.

El 31 de julio de 2026, García Harfuch afirmó que existe intercambio permanente de información y una muy buena coordinación con Estados Unidos, pero añadió una condición:

respeto a la soberanía.

Además, al hablar de operaciones mexicanas recientes, subrayó que su planeación, desarrollo y ejecución correspondieron a fuerzas mexicanas.

Esa distinción es fundamental.

Compartir inteligencia no equivale a ceder el mando operativo.

Entonces, ¿qué puede compartir la DEA con México?

La cooperación internacional puede incluir diferentes tipos de información dependiendo de cada investigación.

Por ejemplo:

información de inteligencia

Datos sobre integrantes, rutas, movimientos y estructuras criminales.

Información financiera

Movimientos económicos que permitan reconstruir redes de lavado o financiamiento.

Información sobre fugitivos

Ubicación, antecedentes, órdenes judiciales o investigaciones abiertas.

Investigaciones transfronterizas

Casos en los que una misma organización opera simultáneamente en ambos países.

Tráfico de armas

Información sobre adquisición y traslado de armamento desde Estados Unidos hacia México.

Pero la utilización de esa información dentro de una investigación penal mexicana debe sujetarse al marco jurídico correspondiente.

¿Estados Unidos participa directamente en las detenciones realizadas en México?

No necesariamente.

García Harfuch hizo recientemente una distinción muy clara.

Al explicar una operación contra una célula del CJNG, señaló que existía colaboración permanente con Estados Unidos, pero aclaró que la investigación y la acción concreta habían sido desarrolladas por el Gabinete de Seguridad mexicano.

El esquema puede resumirse así:

Estados Unidos comparte información → México investiga → autoridades mexicanas desarrollan la operación → fiscalías integran las pruebas → jueces mexicanos determinan la situación jurídica.

Eso permite cooperación sin transferir formalmente el control de las operaciones.

¿Qué papel tiene el CJNG en esta relación?

Es uno de los puntos donde los intereses de ambos países coinciden con mayor claridad.

A principios de agosto, Terry Cole realizó sus comentarios favorables sobre García Harfuch precisamente durante una conferencia relacionada con acciones estadounidenses contra integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Estados Unidos anunció entonces cargos y recompensas contra miembros de esa organización.

Cole incluso relacionó la ofensiva contra el CJNG con el atentado que sufrió García Harfuch en la Ciudad de México en junio de 2020.

Esto añade una dimensión particular a la relación.

Para la DEA, Harfuch no es únicamente el funcionario mexicano encargado actualmente de la seguridad federal.

También es un funcionario que ha enfrentado directamente a una organización que Estados Unidos considera prioritaria.

¿La relación con la DEA estaba deteriorada anteriormente?

Sí, y ese antecedente ayuda a dimensionar el cambio.

Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador hubo fuertes tensiones entre México y la DEA, particularmente después de la detención en Estados Unidos del exsecretario de la Defensa Nacional Salvador Cienfuegos en octubre de 2020.

El episodio deterioró profundamente la confianza entre autoridades mexicanas y la agencia estadounidense.

En marzo de 2026, después de la reunión de García Harfuch con Terry Cole, la relación fue descrita precisamente como una etapa de reactivación de la interlocución entre México y la DEA.

Por eso los elogios actuales de Cole tienen un significado político adicional.

No ocurren en una relación que siempre haya sido estable.

Ocurren después de años de fricciones.

¿Eso significa que México volvió al modelo anterior de cooperación?

No necesariamente.

La cercanía institucional puede aumentar sin regresar exactamente al esquema que existía antes.

El gobierno de Claudia Sheinbaum ha mantenido una posición consistente:

sí a la coordinación y al intercambio de información; no a operaciones que vulneren la soberanía mexicana.

García Harfuch volvió a formular esa idea explícitamente el 31 de julio: cooperación con Estados Unidos, pero con respeto a la soberanía.

La cuestión relevante será comprobar cómo funciona ese principio en la práctica.

¿Qué es el Proyecto Portero y tiene relación con esta cooperación?

Aquí también hay que hacer una precisión importante.

La DEA anunció en agosto de 2025 el llamado Project Portero, una iniciativa enfocada en desmantelar a los llamados gatekeepers: operadores criminales que controlan corredores de contrabando en la frontera suroeste de Estados Unidos.

Según la propia DEA, estos operadores participan en el flujo de:

fentanilo + metanfetamina + cocaína hacia Estados Unidos

y facilitan el movimiento de:

armas + dinero en efectivo hacia México.

Sin embargo, la existencia de esa iniciativa estadounidense no debe confundirse automáticamente con un operativo bilateral específico autorizado por México.

Una cosa es que las prioridades de ambos países coincidan y otra que cualquier programa anunciado por Washington constituya por sí mismo un acuerdo operativo mexicano.

¿Por qué importa tanto el intercambio de inteligencia?

Porque las organizaciones criminales ya no funcionan únicamente mediante estructuras territoriales.

También utilizan:

  • empresas;
  • sistemas financieros;
  • criptomonedas;
  • comunicaciones digitales;
  • rutas marítimas;
  • redes internacionales;
  • prestanombres;
  • logística transfronteriza.

Una autoridad nacional puede tener solamente una parte del rompecabezas.

México puede identificar una estructura criminal en Jalisco mientras Estados Unidos detecta sus transferencias, compradores o distribuidores.

Cuando ambas bases de información se conectan, aumenta la capacidad de reconstruir la organización completa.

Ese es precisamente uno de los principales valores de una relación de confianza entre agencias.

¿Dónde está el riesgo para México?

En que la cooperación internacional sobre seguridad siempre plantea una pregunta:

¿quién controla la información y quién decide qué hacer con ella?

Existen al menos cuatro áreas que requieren vigilancia:

TemaPregunta clave
Inteligencia¿Qué información comparte México y bajo qué reglas?
Operaciones¿Quién autoriza y ejecuta acciones en territorio mexicano?
Datos¿Cómo se protege la información de ciudadanos mexicanos?
Soberanía¿Quién mantiene el mando sobre las decisiones de seguridad?

La cercanía personal entre funcionarios puede facilitar la cooperación.

Pero institucionalmente la relación debe depender de reglas, leyes y mecanismos de rendición de cuentas, no sólo de la confianza entre dos personas.

¿La DEA manda ahora en la estrategia mexicana de seguridad?

No hay evidencia que permita afirmar eso.

Ésta es una diferencia importante entre interpretación política y hecho comprobado.

Lo que sí está documentado es:

  • comunicación constante entre Cole y Harfuch;
  • reuniones entre ambos;
  • intercambio de información;
  • coordinación en asuntos transfronterizos;
  • reconocimiento público de Cole hacia Harfuch;
  • cooperación contra organizaciones criminales.

Pero de esos hechos no se desprende que la DEA dirija la política mexicana de seguridad.

De hecho, García Harfuch ha insistido públicamente en que las operaciones realizadas en territorio nacional son ejecutadas por instituciones mexicanas cuando corresponde.

¿Por qué el respaldo de Cole también tiene una lectura política?

Porque los reconocimientos públicos de una agencia estadounidense hacia un alto funcionario mexicano no ocurren en el vacío.

García Harfuch ocupa uno de los cargos más sensibles del gobierno de Claudia Sheinbaum y se ha convertido en el principal rostro operativo de la estrategia federal de seguridad.

Que el director de la DEA destaque públicamente su relación con él fortalece su posición como interlocutor mexicano ante Washington en materia de seguridad.

Pero sería un salto interpretativo convertir ese reconocimiento en un respaldo electoral, partidista o a una eventual candidatura futura.

La DEA ha hablado de cooperación en seguridad, no de política electoral mexicana.

¿Qué está realmente confirmado?

AfirmaciónVerificación
Terry Cole ha elogiado públicamente a García HarfuchConfirmado
Ambos mantienen comunicación constanteConfirmado por Cole
Se han reunido personalmenteConfirmado
Harfuch participa en la conferencia internacional de ArgentinaConfirmado
La reunión congrega autoridades de numerosos paísesConfirmado
México y Estados Unidos intercambian información de seguridadConfirmado
Existe cooperación contra organizaciones criminalesConfirmado
García Harfuch ha insistido en el respeto a la soberaníaConfirmado
La DEA puede realizar libremente operativos en MéxicoNo
La DEA dirige la estrategia mexicana de seguridadNo hay evidencia que lo sostenga
El reconocimiento convierte a Harfuch en funcionario de confianza de EU en sentido jurídicoNo; es una valoración política/institucional de la relación
El respaldo de Cole constituye apoyo político-electoral a HarfuchNo hay evidencia

¿Qué implica entonces para México?

Principalmente tres cosas.

Primero, una interlocución más directa con Washington.
La relación Harfuch-Cole ofrece un canal de comunicación de alto nivel entre las instituciones encargadas de combatir al narcotráfico.

Segundo, mayor capacidad de compartir inteligencia.
Las organizaciones criminales mexicanas operan internacionalmente y perseguir sus redes requiere información producida fuera del país.

Tercero, una prueba permanente para la soberanía mexicana.
Cuanto mayor sea la cooperación, más importante será establecer quién comparte información, quién autoriza operaciones y quién responde por sus resultados.

La cooperación puede ser una ventaja.

La dependencia operativa sería algo distinto.

Preguntas frecuentes

¿Terry Cole llamó literalmente “socio de confianza” a García Harfuch?

Excélsior utiliza esa expresión como elemento central de su información del 19 de agosto. Independientemente de esa formulación, sí están documentados los elogios públicos de Cole, quien ha confirmado una relación directa y comunicación constante con García Harfuch.

¿Quién es Terry Cole?

Es el director de la DEA y anteriormente tuvo responsabilidades regionales de la agencia relacionadas con México, Canadá y Centroamérica.

¿García Harfuch trabaja con la DEA?

Existe cooperación institucional e intercambio de información entre autoridades mexicanas y estadounidenses. Eso no significa que García Harfuch sea subordinado o integrante de la DEA.

¿La DEA participa en operativos dentro de México?

La cooperación puede incluir inteligencia e información. García Harfuch ha enfatizado que operaciones recientes en territorio nacional han sido planeadas y ejecutadas por instituciones mexicanas y que la coordinación con Estados Unidos se realiza respetando la soberanía.

¿México comparte información sobre cárteles con Estados Unidos?

Sí. El propio gobierno mexicano reconoce un intercambio permanente de información en materia de seguridad.

¿Qué temas han tratado Harfuch y Cole?

Entre los asuntos públicamente informados aparecen narcotráfico, cooperación transfronteriza, tráfico de armas y seguridad de las comunidades de ambos países.


La expresión “socio de confianza” importa menos como etiqueta que por lo que revela detrás de ella.

Terry Cole ha confirmado públicamente una relación constante con Omar García Harfuch, ambos se han reunido, existe intercambio de información y el secretario mexicano se ha consolidado como uno de los principales interlocutores del gobierno de Claudia Sheinbaum ante las agencias estadounidenses de seguridad.

Esto marca una diferencia respecto de los años de mayor tensión entre México y la DEA.

Pero tampoco significa un regreso automático a un modelo en el que Washington pueda intervenir libremente en territorio mexicano.

La fórmula que está intentando construir el gobierno mexicano es más específica:

más inteligencia compartida, más coordinación internacional, pero operaciones nacionales bajo mando mexicano.

Por eso el verdadero indicador de la relación Harfuch-DEA no serán los elogios de Terry Cole.

Será comprobar si esa confianza consigue traducirse en detenciones, decomisos, debilitamiento financiero de los cárteles, reducción del tráfico de armas y menos violencia, sin que México pierda el control sobre las decisiones que se ejecutan dentro de su territorio.

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