Tomás Zerón interrogó al Chapo… y así puede comprobarse el encuentro

Tomás Zerón estuvo frente a “El Chapo” Guzmán tras su captura de 2014. Explicamos por qué lo interrogó, qué le preguntó y qué partes del encuentro pueden comprobarse.

Tomás Zerón de Lucio sí estuvo frente a Joaquín “El Chapo” Guzmán después de su captura del 22 de febrero de 2014. En ese momento era director en jefe de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la entonces PGR y formaba parte de la estructura federal responsable de investigar y procesar la detención del narcotraficante. El encuentro fue descrito públicamente desde 2015 y años después el propio Zerón volvió a narrarlo.


¿Cuándo ocurrió el encuentro entre Tomás Zerón y “El Chapo”?

El 22 de febrero de 2014.

Esa madrugada, elementos de la Secretaría de Marina capturaron a Joaquín Guzmán Loera en un condominio de Mazatlán, Sinaloa.

Era una detención de enorme importancia para el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Guzmán había permanecido prófugo desde que escapó del penal de Puente Grande, Jalisco, en enero de 2001. Habían transcurrido más de 13 años.

Después de su captura fue trasladado a la Ciudad de México.

Ahí aparece Tomás Zerón.

Una reconstrucción publicada por El País en febrero de 2015 sitúa el encuentro alrededor de las 11 de la mañana, en instalaciones de la Marina en el aeropuerto de la Ciudad de México. Zerón se encontraba frente al detenido y comenzó preguntándole su nombre.

¿Quién era Tomás Zerón en ese momento?

No era un policía cualquiera que hubiera decidido interrogar por su cuenta al detenido más importante del país.

Zerón era director en jefe de la Agencia de Investigación Criminal de la Procuraduría General de la República.

La AIC concentraba funciones relacionadas con:

  • investigación criminal;
  • inteligencia;
  • servicios periciales;
  • coordinación policial;
  • localización de objetivos;
  • y apoyo a investigaciones del Ministerio Público.

El propio archivo de El Universal documenta que, tres días después de la captura, Zerón compareció públicamente como titular de la AIC para explicar las pruebas utilizadas para comprobar la identidad de Guzmán Loera.

Por tanto, su presencia junto al detenido era congruente con el cargo que desempeñaba en la estructura federal de investigación.

¿Por qué interrogó a “El Chapo”?

La evidencia disponible permite hablar de dos objetivos diferentes.

El primero era confirmar inicialmente quién era el detenido.

El segundo era obtener información inmediata relacionada con las circunstancias de la captura.

La reconstrucción publicada en 2015 describe el primer intercambio de esta manera: Zerón preguntó al detenido cómo se llamaba y éste respondió que era Joaquín Guzmán Loera. El funcionario también le preguntó por el nombre “Archivaldo”, utilizado en distintos registros asociados con Guzmán.

Años después, Zerón dio una versión más amplia.

En una entrevista difundida en 2023 relató que habló con Guzmán sobre cómo había ocurrido la detención, cómo se encontraba y quién estaba con él. Según su propia narración, Guzmán respondió que estaba acompañado por sus hijas, su esposa Emma Coronel y una persona que asistía a la familia.

Así que llamarlo simplemente “interrogatorio” puede generar una impresión equivocada.

Fue un intercambio policial inmediatamente posterior a la captura, no el juicio de Joaquín Guzmán.

¿Qué le preguntó Zerón a “El Chapo”?

Hay una parte del diálogo que puede reconstruirse mediante las versiones publicadas.

El intercambio inicial comenzó con la identificación del detenido.

Según la reconstrucción contemporánea del episodio, Zerón preguntó su nombre y Guzmán respondió identificándose como Joaquín Guzmán Loera.

Posteriormente hablaron sobre las circunstancias de la captura.

Zerón contó años después:

“Comienzo a platicar con él sobre la detención”.

También relató que preguntó si estaba bien y quién se encontraba con él.

Eso es diferente de afirmar que conocemos una transcripción completa del interrogatorio.

No contamos públicamente con un acta íntegra que permita reproducir palabra por palabra toda la conversación.

¿Le preguntó por Emma Coronel?

Sí, según el propio Zerón.

El exfuncionario afirmó que Guzmán mencionó que se encontraba con su esposa, sus hijas y otra persona cuando fue capturado.

Zerón asegura que entonces le dijo que su esposa estaría bien y le preguntó si quería hablar con ella.

Guzmán respondió que sí.

Ésta es una información atribuible directamente a la versión posterior de Zerón.

No debe presentarse como una transcripción judicial certificada.

¿Zerón fue quien comprobó que realmente era “El Chapo”?

No él solo.

Aquí conviene separar el reconocimiento inicial de la identificación pericial.

Que un detenido diga:

“Soy Joaquín Guzmán Loera”

no sustituye las pruebas necesarias para acreditar formalmente su identidad.

La PGR informó el 25 de febrero de 2014 que realizó tres tipos de peritajes:

Prueba¿Qué se revisó?
GenéticaPerfil de ADN comparado con muestras de familiares
DactiloscópicaLas diez huellas digitales
FisonómicaRasgos físicos y faciales

Las tres dieron resultados compatibles con la identidad de Joaquín Guzmán Loera, según informó oficialmente la Procuraduría.

Zerón participó en aquella conferencia y explicó particularmente la identificación fisonómica.

Por tanto, la identidad de “El Chapo” no descansó únicamente en lo que dijo frente a Zerón.

¿Por qué era necesario identificarlo si todos sabían que era “El Chapo”?

Porque reconocimiento público e identidad jurídica no son lo mismo.

Un operativo puede detener a una persona cuya apariencia coincide con la de un fugitivo, pero la autoridad necesita establecer formalmente su identidad.

Esto era particularmente relevante en el caso de Guzmán.

Había permanecido prófugo durante más de una década y utilizaba diferentes nombres y documentos.

La PGR explicó que las huellas tomadas después de la captura coincidieron con las registradas cuando Guzmán ingresó a prisión en 1993.

Además, el perfil genético fue contrastado con información disponible de familiares.

El encuentro con Zerón podía servir como reconocimiento inicial.

La prueba pericial era la que proporcionaba sustento técnico.

¿Tomás Zerón participó en la captura de “El Chapo”?

Aquí también hace falta precisión.

La detención física en Mazatlán fue ejecutada por elementos de élite de la Secretaría de Marina.

Zerón encabezaba la AIC y participó en la estructura de investigación y coordinación relacionada con la localización del narcotraficante.

Por ello es posible encontrar referencias posteriores que presentan a Zerón como uno de los funcionarios que “capturaron” o encabezaron la persecución de Guzmán.

Pero una descripción más exacta distingue entre:

quienes ejecutaron materialmente el operativo y quienes participaron en la investigación y coordinación que condujo a la captura.

¿Qué ocurrió después del interrogatorio?

Guzmán fue presentado ante las autoridades y posteriormente trasladado al Centro Federal de Readaptación Social Número 1, conocido como El Altiplano, en el Estado de México.

La PGR continuó con las actuaciones correspondientes.

Tres días después presentó públicamente los resultados de las pruebas que confirmaban su identidad.

La historia, sin embargo, tuvo un giro extraordinario.

El 11 de julio de 2015, Guzmán escapó del penal a través de un túnel construido hasta las inmediaciones de su celda.

Zerón volvió a participar en las investigaciones, ahora para descubrir cómo había escapado el hombre cuya captura había sido presentada como uno de los mayores logros de seguridad del sexenio.

El Universal documentó que la entonces procuradora Arely Gómez acudió a El Altiplano acompañada por Zerón y por el titular de la SEIDO para revisar el penal y el túnel después de la fuga.

¿Zerón volvió a encontrarse con “El Chapo” después?

Las fuentes consultadas permiten comprobar claramente el encuentro de 2014.

Después de la fuga de 2015, Zerón participó en las investigaciones y en la coordinación internacional para recapturarlo.

Documentos de la época registran incluso reuniones de Zerón con funcionarios estadounidenses para coordinar acciones destinadas a localizar nuevamente a Guzmán.

“El Chapo” fue finalmente recapturado el 8 de enero de 2016.

Pero no debe confundirse la abundante documentación sobre el papel de Zerón en la búsqueda con evidencia de otro interrogatorio idéntico al documentado tras la captura de 2014.

¿Qué tiene que ver este episodio con el caso Ayotzinapa?

Directamente, nada.

Son investigaciones diferentes.

Pero la comparación resulta inevitable porque el nombre de Tomás Zerón posteriormente quedó asociado principalmente con las graves irregularidades investigadas en el caso de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa.

La diferencia es importante.

El encuentro con Guzmán ocurrió en febrero de 2014.

Los estudiantes desaparecieron la noche del 26 al 27 de septiembre de 2014.

Meses después, Zerón tendría un papel central en la investigación federal sobre Ayotzinapa.

Con el tiempo surgieron acusaciones mucho más graves contra el exfuncionario relacionadas con tortura, manipulación de diligencias y obstrucción de la justicia en ese expediente.

¿Está comprobado que Zerón realizó interrogatorios irregulares?

Sí existen evidencias públicas de interrogatorios cuestionados en el caso Ayotzinapa, pero no deben trasladarse automáticamente al encuentro con “El Chapo”.

Esta distinción es fundamental.

En el expediente de Ayotzinapa se difundieron grabaciones donde Zerón aparece interrogando a Felipe Rodríguez Salgado, “El Cepillo”, quien se encontraba sometido y con la cabeza cubierta.

La documentación recopilada posteriormente sobre el caso contiene señalamientos de tortura y violaciones al debido proceso. El National Security Archive conserva documentación sobre esas investigaciones y sobre las respuestas que Zerón dio años después a la Comisión para la Verdad.

Pero eso no demuestra que Guzmán haya sido torturado durante el encuentro de febrero de 2014.

No encontramos en las fuentes revisadas evidencia pública suficiente para sostener esa afirmación.

Una investigación periodística responsable no debe tomar irregularidades acreditadas o denunciadas en un expediente y trasladarlas automáticamente a otro.

Entonces, ¿fue legal el interrogatorio a “El Chapo”?

Las fuentes disponibles permiten comprobar que Zerón habló con el detenido en su calidad de director de la AIC.

Pero para evaluar jurídicamente cada parte del procedimiento necesitaríamos elementos que no están contenidos en las reconstrucciones periodísticas del diálogo:

  • acta ministerial completa;
  • calidad jurídica exacta en que se produjo cada pregunta;
  • presencia o ausencia de defensor durante cada actuación formal;
  • registro íntegro de las diligencias;
  • destino procesal de cualquier información obtenida;
  • y determinación de qué parte fue conversación policial y cuál constituyó una declaración ministerial.

Por eso sería excesivo afirmar que todo lo dicho durante ese encuentro constituyó una declaración jurídicamente válida utilizada contra Guzmán.

Las fuentes revisadas no lo demuestran.

¿Lo que dijo “El Chapo” sirvió para condenarlo?

No puede afirmarse eso a partir de este encuentro.

La posterior historia judicial de Joaquín Guzmán fue muchísimo más amplia.

Después de su recaptura en 2016 fue extraditado a Estados Unidos en enero de 2017 y enfrentó un juicio federal en Nueva York.

Su condena no dependió simplemente de aquella conversación con Zerón en 2014.

El proceso estadounidense incorporó una enorme cantidad de evidencia y testimonios independientes.

Por eso, presentar aquel intercambio como “el interrogatorio que condenó a El Chapo” sería incorrecto.

¿Qué puede comprobarse realmente?

AfirmaciónSituación
Tomás Zerón estuvo frente a “El Chapo” después de su captura de 2014Confirmado
El encuentro ocurrió el 22 de febrero de 2014Confirmado
Zerón dirigía la Agencia de Investigación CriminalConfirmado
La captura física fue realizada por elementos de la MarinaConfirmado
Zerón preguntó al detenido su identidadDocumentado en reconstrucciones del encuentro
Hablaron sobre las circunstancias de la capturaConfirmado por el relato posterior de Zerón
Guzmán habló de Emma Coronel y sus hijasSegún la versión de Zerón
Zerón le ofreció comunicarse con Emma CoronelSegún la versión de Zerón
La identidad dependió únicamente de ese interrogatorioFalso
Se realizaron pruebas de ADNConfirmado
Se revisaron las huellas dactilaresConfirmado
Se realizó identificación fisonómicaConfirmado
Existe públicamente una transcripción completa del interrogatorioNo localizada en las fuentes revisadas
Está demostrado que Zerón torturó a Guzmán en ese encuentroNo encontramos evidencia pública que lo acredite
Aquella conversación fue la prueba que posteriormente condenó a GuzmánNo

¿Por qué importa revisar hoy un encuentro ocurrido hace 12 años?

Porque la trayectoria posterior de Zerón puede modificar retrospectivamente la forma en que se observa cualquier investigación en la que participó.

Hoy su nombre está ligado fundamentalmente al caso Ayotzinapa.

Eso hace legítimo preguntar cómo actuaba cuando dirigía la AIC.

Pero también crea un riesgo periodístico:

suponer que todo interrogatorio realizado por Zerón ocurrió de la misma manera.

No hay base suficiente para hacerlo.

En el caso de “El Chapo”, tenemos documentación sobre un encuentro inmediatamente posterior a la captura, testimonios posteriores de Zerón y pruebas oficiales independientes que confirmaron la identidad del detenido.

En Ayotzinapa existen videos, testimonios y documentos que abrieron investigaciones sobre tortura y manipulación de diligencias.

Son expedientes distintos y las pruebas deben analizarse por separado.

Lo publicado y lo que falta comprobar

Lo publicado

La edición de El Universal del 18 de agosto de 2026 recupera el encuentro dentro de la trayectoria de Tomás Zerón.

Además, fuentes de la época permiten confirmar que:

  • Guzmán fue capturado el 22 de febrero de 2014;
  • Zerón dirigía la AIC;
  • ambos estuvieron frente a frente después de la captura;
  • hubo preguntas de identificación;
  • y la PGR posteriormente confirmó la identidad mediante tres métodos periciales.

Lo que falta comprobar

Para reconstruir el episodio con precisión procesal todavía sería necesario conocer:

  • el registro oficial íntegro de la conversación;
  • cuánto tiempo duró exactamente;
  • quiénes estuvieron presentes durante cada momento;
  • qué preguntas quedaron asentadas formalmente;
  • qué respuestas fueron incorporadas a una averiguación;
  • si existió grabación oficial completa;
  • y qué valor procesal se otorgó a lo dicho por Guzmán.

Sin esos documentos, las versiones periodísticas y el relato de Zerón permiten reconstruir el encuentro, pero no convertirlo en una transcripción judicial completa.

Preguntas frecuentes

¿Tomás Zerón realmente interrogó a “El Chapo”?

Sí existe documentación suficiente para afirmar que estuvo frente a Guzmán después de su captura y le formuló preguntas.

¿Por qué podía hacerlo?

Porque era director en jefe de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR y participaba en la estructura federal encargada de la investigación.

¿Qué le preguntó?

Entre otras cosas, su nombre y cuestiones relacionadas con las circunstancias de la captura. Zerón posteriormente relató que preguntó cómo estaba y quién se encontraba con él.

¿“El Chapo” habló de Emma Coronel?

Según Zerón, sí. Dijo que estaba acompañado por su esposa, sus hijas y otra persona.

¿Cómo comprobaron que realmente era Joaquín Guzmán?

Mediante ADN, huellas dactilares y análisis fisonómico, según informó oficialmente la PGR.

¿Zerón fue quien capturó personalmente a “El Chapo”?

No. La detención material en Mazatlán fue realizada por elementos de la Marina. Zerón participó desde la estructura de investigación federal.

¿Está demostrado que torturó a “El Chapo”?

No encontramos evidencia pública suficiente para afirmar que Guzmán fuera torturado por Zerón durante este encuentro.

¿Hay acusaciones de tortura contra Zerón en otros casos?

Sí. Existen investigaciones y evidencias relacionadas con interrogatorios del caso Ayotzinapa. Eso no permite concluir automáticamente que ocurrió lo mismo con Guzmán.


Sí ocurrió el cara a cara.

Tomás Zerón interrogó a Joaquín “El Chapo” Guzmán inmediatamente después de su captura de febrero de 2014 porque dirigía la Agencia de Investigación Criminal y formaba parte de la estructura federal encargada del caso.

La conversación incluyó preguntas sobre su identidad y, según el propio Zerón, sobre las circunstancias en las que había sido detenido y las personas que se encontraban con él.

Pero la parte más importante para entender el episodio es lo que ocurrió después.

La PGR no se conformó con que el hombre sentado frente a Zerón dijera llamarse Joaquín Guzmán Loera. Su identidad fue comprobada mediante ADN, huellas digitales y análisis fisonómico.

Y tampoco existe base suficiente para convertir retrospectivamente aquel encuentro en un interrogatorio irregular sólo porque años después Zerón fue acusado de graves violaciones en el caso Ayotzinapa.

Lo comprobable es el encuentro, las preguntas iniciales y la identificación pericial posterior. Lo que no tenemos públicamente es un registro íntegro que permita saber todo lo que se dijo y qué valor procesal tuvo cada palabra.

Ése es el límite entre reconstruir un episodio histórico y llenar sus vacíos con especulaciones.

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