Claudia Sheinbaum aparece en primer lugar de una medición regional con 69% de imagen positiva, por encima de Nayib Bukele, con 66.2%, y del presidente colombiano Abelardo de la Espriella, con 53.6%. Pero el ranking de CB Global Data no enfrenta a los mandatarios ante un mismo electorado: cada uno es evaluado por ciudadanos de su propio país, mediante encuestas en línea realizadas entre el 7 y el 11 de septiembre. Por eso sirve para medir imagen pública doméstica, no para afirmar quién “ganaría” una elección latinoamericana ni quién gobierna mejor.
Sheinbaum aparece en primer lugar, pero el dato necesita contexto
La edición de Excélsior del 15 de septiembre destaca a Claudia Sheinbaum como líder del ranking de aprobación presidencial en América Latina.
El dato central es contundente: 69% de imagen positiva.
| Posición | Mandatario | Imagen positiva |
|---|---|---|
| 1 | Claudia Sheinbaum, México | 69.0% |
| 2 | Nayib Bukele, El Salvador | 66.2% |
| 3 | Abelardo de la Espriella, Colombia | 53.6% |
Sheinbaum registra además 28.3% de imagen negativa y aumentó 2.5 puntos frente a agosto, cuando tenía 66.5% de valoración positiva.
Hasta ahí, el ranking parece sencillo.
Pero la pregunta importante es otra: ¿qué significa realmente ese 69%?
No es una elección entre Sheinbaum, Bukele y los demás presidentes
Los encuestados mexicanos evaluaron a Sheinbaum.
Los salvadoreños evaluaron a Bukele.
Los colombianos evaluaron a su propio presidente.
Eso significa que los mandatarios no fueron sometidos al juicio de una misma población.
Por lo tanto, decir que Sheinbaum tiene 69% y Bukele 66.2% permite ordenar los resultados publicados, pero no significa que si latinoamericanos de todos los países votaran juntos la mexicana vencería al salvadoreño.
Cada resultado se produce dentro de condiciones distintas:
- Economía.
- Seguridad.
- Polarización.
- Sistema político.
- Cobertura mediática.
- Popularidad histórica.
- Coyuntura nacional.
Es un ranking comparativo de imágenes nacionales, no una elección regional.
¿Cómo se realizó la encuesta?
CB Global Data realizó el trabajo de campo entre el 7 y el 11 de septiembre de 2026.
La medición comprendió personas mayores de 18 años de 18 países latinoamericanos y utilizó cuestionarios en línea bajo la modalidad CB CAWI Research.
| Elemento | Metodología |
|---|---|
| Países | 18 |
| Trabajo de campo | 7 al 11 de septiembre de 2026 |
| Método | Cuestionarios online |
| Muestra | Entre 3,225 y 4,271 casos por país |
| Población | Mayores de 18 años |
| Nivel de confianza reportado | 95% |
| Margen de error reportado | Entre ±1.5% y ±1.7% |
| Cuotas | Género, edad, nivel socioeconómico y ubicación geográfica |
La selección fue estratificada territorialmente, según la información metodológica divulgada.
¿Mide aprobación de gobierno o imagen personal?
Ésta es probablemente la distinción más importante.
Aunque numerosos encabezados periodísticos hablan de un “ranking de aprobación”, la variable difundida por CB Global Data se presenta como imagen positiva.
No son conceptos idénticos.
Una persona puede:
- Tener buena opinión personal de un mandatario.
- Considerar que comunica bien.
- Identificarse con su proyecto.
- Aprobar algunas decisiones.
- Desaprobar otras áreas de su gobierno.
Por eso el 69% debe describirse con mayor precisión como valoración o imagen positiva, salvo que la pregunta específica aplicada en México haya sido formulada explícitamente como aprobación de gestión.
¿El 69% significa que 69% votaría por Sheinbaum?
No.
Una encuesta de imagen presidencial no mide automáticamente intención de voto.
Tampoco significa que:
- Morena tendría 69% en una elección.
- 69% respaldaría todas las reformas presidenciales.
- La oposición sólo tendría 31%.
- Sheinbaum obtendría ese porcentaje si compitiera hoy.
- Todos los mexicanos aprueban cada política de su administración.
Imagen presidencial e intención electoral son indicadores diferentes.
¿Qué tan importante es que subiera 2.5 puntos en un mes?
El movimiento sí resulta relevante como tendencia.
Sheinbaum pasó de 66.5% en agosto a 69% en septiembre, según CB Global Data.
Sin embargo, las variaciones mensuales deben interpretarse junto con:
- Margen de error.
- Cambios en la composición de la muestra.
- Noticias ocurridas durante el levantamiento.
- Diferencias metodológicas.
- Tendencias observadas durante varios meses.
Una sola subida mensual resulta menos sólida que una trayectoria sostenida en varias mediciones.
¿Es significativa la diferencia con Bukele?
La diferencia publicada es de 2.8 puntos porcentuales.
Pero hay una particularidad: los dos resultados proceden de muestras distintas en dos países distintos.
No es exactamente lo mismo que una encuesta electoral mexicana en la que dos candidatos son evaluados dentro de una misma muestra.
Por ello, el ranking permite decir que Sheinbaum registró un porcentaje mayor de imagen positiva entre mexicanos que Bukele entre salvadoreños.
Lo que no permite concluir científicamente es que haya una ventaja directa de 2.8 puntos en una competencia común entre ambos.
¿Quiénes quedaron en la parte baja?
La medición colocó entre los porcentajes más bajos a:
- Bernardo Arévalo, Guatemala: 28.2%.
- Delcy Rodríguez, Venezuela: 28.8%.
- José Raúl Mulino, Panamá: 32.1%.
La amplitud entre los primeros y últimos lugares muestra que los mandatarios de la región enfrentan contextos internos muy diferentes.
Precisamente por eso la comparación debe utilizarse como un termómetro de percepción, no como una calificación objetiva del desempeño de cada Estado.
¿Un mandatario con mayor aprobación necesariamente gobierna mejor?
No puede establecerse eso con esta encuesta.
Para comparar desempeño gubernamental habría que utilizar indicadores independientes como:
| Área | Indicadores posibles |
|---|---|
| Economía | PIB, inflación, empleo, salarios |
| Seguridad | Homicidios, robos, victimización |
| Salud | Cobertura, mortalidad, atención |
| Educación | Aprendizaje, cobertura, abandono |
| Finanzas | Déficit, deuda, ingresos |
| Instituciones | Estado de derecho, corrupción |
| Bienestar | Pobreza, desigualdad, acceso a servicios |
El ranking no combina todas esas variables.
Mide lo que los ciudadanos piensan de sus mandatarios.
Y percepción y desempeño pueden coincidir, pero no necesariamente lo hacen.
¿Por qué entonces estos rankings importan políticamente?
Porque la popularidad presidencial sí tiene efectos.
Un mandatario con altos niveles de respaldo puede disponer de mayor capacidad para:
- Impulsar reformas.
- Marcar la agenda.
- Apoyar candidatos.
- Defender decisiones impopulares.
- Mantener cohesión partidista.
En el caso mexicano, una imagen positiva de 69% fortalece políticamente a Sheinbaum, pero no sustituye las mediciones específicas sobre economía, seguridad o intención de voto.
Lo publicado y lo que falta interpretar
| Afirmación | Situación |
|---|---|
| Sheinbaum obtuvo 69% de imagen positiva | Confirmado por la medición |
| Bukele registró 66.2% | Confirmado |
| Sheinbaum subió 2.5 puntos frente a agosto | Reportado |
| La encuesta abarcó 18 países | Confirmado |
| Todos los mandatarios fueron evaluados por las mismas personas | No |
| 69% votaría por Sheinbaum | No puede concluirse |
| Sheinbaum gobierna objetivamente mejor que todos los demás | La encuesta no mide eso |
| El ranking funciona como termómetro de opinión pública | Sí |
| Puede compararse directamente con una encuesta electoral | No |
Preguntas frecuentes
¿Cuánto obtuvo Claudia Sheinbaum?
69% de imagen positiva en septiembre de 2026.
¿Quién quedó en segundo lugar?
Nayib Bukele, con 66.2%.
¿Quién hizo el estudio?
La consultora CB Global Data.
¿Cuándo se levantó?
Entre el 7 y el 11 de septiembre.
¿Fue presencial?
No. La metodología difundida señala cuestionarios en línea.
¿69% es intención de voto?
No. Se trata de imagen o valoración positiva.
¿La encuesta demuestra quién es el mejor presidente?
No. Mide percepción ciudadana, no el desempeño integral de las políticas públicas.
Conclusión
El primer lugar de Claudia Sheinbaum sí representa un dato políticamente favorable: 69% de los participantes mexicanos de la medición expresó una valoración positiva de la Presidenta.
Pero el ranking debe leerse correctamente.
No enfrenta a los mandatarios ante los mismos votantes y tampoco mide quién administra mejor la economía, reduce más la delincuencia o presta mejores servicios.
Sheinbaum encabeza un ranking de percepción política. Es un indicador relevante de fortaleza presidencial, pero no una tabla de posiciones que determine qué gobierno es objetivamente el mejor de América Latina.



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