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Crónica completa del caso Camilo Séptimo: así va la investigación día a día

El asesinato de Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, “Honas”, tecladista y cofundador de Camilo Séptimo, junto con su esposa embarazada, su hija de tres años y una trabajadora del hogar, abrió una investigación que en apenas tres días ha pasado del hallazgo de los cuerpos a la detención de dos sospechosos, el seguimiento de una disputa económica y una nueva línea sobre un posible robo de dinero en efectivo y criptomonedas. Ésta es la cronología del caso, lo confirmado hasta ahora y lo que todavía deberá probar la Fiscalía del Estado de México.


Un crimen que pasó de una reunión de negocios a una investigación por multihomicidio

La tarde del 1 de septiembre de 2026, Jonathan Meléndez tenía previsto encontrarse con una persona con la que mantenía una relación comercial.

Horas después, él y otras tres personas estaban muertos dentro de su departamento en el fraccionamiento Grand Viure, en Zona Esmeralda, Atizapán de Zaragoza.

Las víctimas fueron:

El perro de la familia también fue encontrado muerto.

Un hijo de la pareja, de seis años, fue localizado con vida dentro de la vivienda y sin lesiones físicas aparentes.

1 de septiembre: Jonathan advierte a un amigo antes de una reunión

Uno de los datos que permitió reconstruir rápidamente el caso ocurrió antes del ataque.

De acuerdo con información difundida por N+, Jonathan se comunicó con un amigo cercano y le pidió que, si después del encuentro dejaba de responder sus mensajes, llamara a la policía.

Este elemento apunta a que el músico tenía alguna preocupación previa sobre la reunión que iba a sostener.

Las investigaciones sitúan los hechos aproximadamente entre las 17:30 y las 19:40 horas.

Poco antes de las 17:30: un conocido entra al fraccionamiento

Las cámaras de seguridad se convirtieron rápidamente en una pieza central de la investigación.

De acuerdo con la reconstrucción difundida por N+, un automóvil Kia gris-plata llegó al sitio.

Gerardo “N” habría conducido el vehículo.

Diego Sebastián “N” habría descendido y subido al departamento aprovechando que tenía una relación previa con Jonathan y su familia.

Ese detalle resulta importante:

las autoridades no investigan inicialmente un ingreso forzado.

La hipótesis es que la relación de confianza permitió el acceso al inmueble.

Omar García Harfuch ha señalado precisamente que uno de los detenidos era socio de la víctima y habría utilizado ese vínculo para entrar.

Jonathan aparentemente no estaba en casa cuando llegó el sospechoso

Según la reconstrucción inicial difundida por medios, cuando Diego Sebastián “N” llegó al inmueble Jonathan todavía no se encontraba ahí.

En la vivienda estaban integrantes de la familia y la trabajadora del hogar.

Después habría llegado el músico.

Éste sigue siendo uno de los puntos que la Fiscalía deberá reconstruir con precisión mediante:

cámaras;

telefonía;

testimonios;

peritajes;

registros de acceso.

Entre las 17:30 y las 19:40 ocurre el multihomicidio

La Fiscalía ubica en ese intervalo los homicidios.

Los primeros peritajes encontraron a varias de las víctimas con heridas de arma de fuego y a algunas de ellas maniatadas.

El perro también fue localizado muerto.

Para proteger a las víctimas y evitar convertir el caso en una descripción morbosa del crimen, lo jurídicamente relevante es que las características de la escena llevaron a la Fiscalía a investigar el hecho como un ataque deliberado y no como un episodio accidental.

Cerca de las 23:50: la policía encuentra los cuerpos

Horas después del periodo en que habrían ocurrido los asesinatos, un amigo de la familia reportó que había perdido contacto con Jonathan.

Policías municipales llegaron al domicilio.

Al ingresar encontraron a las cuatro víctimas.

También encontraron vivo al hijo de seis años de la pareja.

El menor quedó bajo resguardo y posteriormente fue entregado a familiares.

¿Por qué el hijo de Jonathan sobrevivió?

La Fiscalía ha sido particularmente cuidadosa con este punto.

El menor fue localizado dentro de una habitación y no presentaba lesiones físicas aparentes.

Hasta el 4 de septiembre, las autoridades habían señalado que no lo habían entrevistado ministerialmente, precisamente para proteger su integridad emocional.

Esto significa que algunos detalles difundidos sobre lo que pudo haber visto el niño no deben tratarse como una declaración oficial suya.

Madrugada del 2 de septiembre: empieza la búsqueda de los responsables

Después del hallazgo, autoridades municipales, estatales y federales comenzaron a reconstruir movimientos, vehículos y registros de cámaras.

La relación comercial de Jonathan con uno de los sospechosos se convirtió rápidamente en una línea central.

Las investigaciones permitieron ubicar a:

Diego Sebastián “N”

y

Gerardo “N”.

Ambos fueron detenidos en menos de 12 horas después del crimen, de acuerdo con las autoridades.

2 de septiembre: detienen a dos hombres

Diego Sebastián “N” fue identificado como una persona que mantenía negocios con Jonathan.

Gerardo “N” aparece en la investigación como el hombre que presuntamente lo trasladó.

Las autoridades también ubicaron un vehículo relacionado con los hechos en Héroes Tecámac, sección Bosques, y lo incorporaron a la carpeta de investigación.

En ese momento, sin embargo, existía una distinción jurídica importante.

Inicialmente ambos quedaron ante el Ministerio Público por delitos vinculados con su detención, entre ellos cohecho y resistencia, mientras avanzaba la investigación por los homicidios.

El primer posible móvil: una disputa económica

Desde las primeras horas comenzó a aparecer una hipótesis:

un conflicto relacionado con dinero.

Jonathan y Diego Sebastián “N” mantenían una relación comercial.

Medios han señalado negocios relacionados con alquileres y plataformas de hospedaje o experiencias.

N+ reportó que ambos estaban vinculados con una empresa relacionada con alojamientos temporales.

Pero debe distinguirse algo fundamental:

tener una disputa económica no prueba por sí mismo el móvil de un asesinato.

Ese nexo tendrá que ser acreditado mediante evidencia.

¿Existían amenazas previas?

Omar García Harfuch informó que la investigación encontró antecedentes de una exigencia de dinero y amenazas vinculadas con la relación comercial.

Eso reforzó la hipótesis de un conflicto económico previo al ataque.

No obstante, hasta este momento la Fiscalía todavía debe presentar ante un juez los elementos que permitan establecer:

quién realizó esas amenazas;

cuándo ocurrieron;

qué cantidad estaba en disputa;

cómo se relacionan con el crimen.

¿La disputa era por 300 mil pesos?

Algunos reportes han mencionado una cantidad aproximada de 300 mil pesos.

Sin embargo, esa cifra todavía no debe tratarse como el móvil oficialmente probado.

Hasta ahora forma parte de versiones difundidas alrededor de la investigación y deberá ser respaldada con documentos, mensajes, movimientos financieros o declaraciones que la Fiscalía pueda sostener judicialmente.

2 de septiembre: Camilo Séptimo confirma la muerte de Honas

La banda publicó un mensaje para despedir a su compañero.

Jonathan Meléndez era tecladista, productor, compositor y uno de los fundadores de Camilo Séptimo.

Su muerte convirtió el caso en una noticia nacional no sólo por la gravedad del crimen, sino porque el músico formaba parte de una de las bandas de indie rock y synthpop más conocidas de México.

3 de septiembre: entregan los cuerpos a las familias

Durante la madrugada del 3 de septiembre, la Fiscalía concluyó los primeros protocolos periciales y entregó los cuerpos de las víctimas a sus familiares.

Las unidades funerarias salieron de las instalaciones de Servicios Periciales en Tlalnepantla.

Mientras las familias comenzaban los funerales, la investigación seguía avanzando sobre la relación empresarial entre Jonathan y Diego Sebastián “N”.

3 de septiembre: Sheinbaum confirma que ya hay detenidos

La presidenta Claudia Sheinbaum abordó públicamente el caso y lo calificó como “muy triste y lamentable”.

También confirmó que existían personas detenidas y señaló que las autoridades conocían elementos sobre una disputa previa.

La declaración presidencial no significa que el móvil ya esté judicialmente demostrado.

Significa que la investigación había logrado identificar un conflicto previo que podría explicar el ataque.

3 y 4 de septiembre: aparece una nueva línea, dinero en efectivo y criptomonedas

El caso tomó un giro adicional.

La Fiscalía comenzó a investigar si el crimen estuvo relacionado no únicamente con una deuda o disputa entre socios, sino también con un posible:

robo de efectivo y criptomonedas.

Esta línea surgió a partir de las primeras declaraciones de los detenidos, de acuerdo con información publicada por El Universal.

Éste es actualmente uno de los puntos más relevantes del caso.

Pero también uno de los que requieren mayor cautela.

¿Ya está confirmado que los mataron para robar criptomonedas?

No.

Hasta el 4 de septiembre se trata de una línea de investigación.

La Fiscalía deberá comprobar:

si Jonathan poseía activos digitales;

si existieron transferencias;

si alguien intentó obtener contraseñas o acceso;

si hubo retiro o movimiento posterior;

si efectivamente desapareció dinero del domicilio;

si existe una relación entre ese posible robo y los detenidos.

Mientras eso no ocurra, es incorrecto presentar las criptomonedas como el móvil definitivo.

4 de septiembre: los dos detenidos son trasladados a Barrientos

La mañana del viernes 4 de septiembre, Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” fueron trasladados desde instalaciones de la Fiscalía mexiquense al Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Tlalnepantla, conocido como penal de Barrientos.

El traslado marca un cambio importante:

el caso comienza a pasar de la etapa ministerial a la judicial.

Ahora será un juez quien revise los datos reunidos por la Fiscalía.

¿Ya están vinculados a proceso?

Hasta la mañana del 4 de septiembre, no podía afirmarse todavía que existiera una vinculación a proceso definitiva.

El siguiente paso es la audiencia inicial.

Ahí la Fiscalía deberá:

formular imputación;

explicar qué conducta atribuye a cada detenido;

presentar sus datos de prueba;

solicitar las medidas cautelares correspondientes.

Después el juez decidirá si existen elementos suficientes para vincularlos a proceso.

¿De qué acusan a cada uno?

La investigación apunta preliminarmente a papeles diferentes.

Diego Sebastián “N”

Es señalado como uno de los principales sospechosos y como la persona que habría ingresado al domicilio gracias a la relación de confianza con Jonathan.

Gerardo “N”

Es investigado por su posible participación en el traslado y otros actos relacionados con el ataque.

La responsabilidad exacta de cada uno deberá ser establecida por la Fiscalía ante el juez.

Mientras no haya sentencia:

ambos deben ser considerados inocentes jurídicamente.

¿Qué relación comercial tenían Jonathan y Diego Sebastián?

Ésta es probablemente una de las claves para entender el caso.

Autoridades y medios han señalado que existía una sociedad vinculada con negocios de alojamiento y renta de propiedades.

Parte de las investigaciones apunta a operaciones relacionadas con Valle de Bravo y plataformas digitales de hospedaje.

La Fiscalía deberá reconstruir:

cuánto dinero había involucrado;

quién debía a quién;

si existían litigios;

si hubo amenazas;

qué ocurrió en los días previos al crimen.

¿Diego Sebastián tenía antecedentes?

Información difundida durante la investigación señala que Diego Sebastián “N” había enfrentado previamente otros procedimientos relacionados con presuntos fraudes.

Uno de los expedientes mencionados corresponde a una causa penal diferente y a una orden de aprehensión respecto de la cual habría obtenido protección mediante un amparo semanas antes del multihomicidio.

Esto debe interpretarse con cuidado.

Un antecedente o proceso previo no demuestra responsabilidad en este crimen.

Son expedientes distintos.

La Fiscalía deberá probar el caso de Atizapán por separado.

La cronología del caso, hasta ahora

FechaQué ocurrió
1 de septiembre, horas previasJonathan advierte a un amigo que llamara a la policía si dejaba de responder
1 de septiembre, antes de 17:30Un automóvil relacionado con los sospechosos llega al fraccionamiento
1 de septiembre, 17:30–19:40Periodo en el que la Fiscalía sitúa aproximadamente los homicidios
1 de septiembre, alrededor de 23:50Policías encuentran a las cuatro víctimas y rescatan al hijo de seis años
2 de septiembreSon detenidos Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”
2 de septiembreSale a la luz la relación comercial entre Jonathan y uno de los detenidos
2 de septiembreCamilo Séptimo confirma públicamente la muerte de Honas
3 de septiembreLos cuerpos son entregados a familiares
3 de septiembreAutoridades hablan de una disputa económica y amenazas previas
3–4 de septiembreFiscalía investiga posible robo de efectivo y criptomonedas
4 de septiembreLos dos detenidos son ingresados al penal de Barrientos
Siguiente etapaAudiencia inicial, imputación y eventual resolución sobre vinculación a proceso

¿Cuál es hoy el posible móvil?

La investigación parece concentrarse en tres elementos que podrían estar relacionados:

1. Una relación empresarial previa

Jonathan y uno de los sospechosos eran socios.

2. Una disputa económica

Las autoridades han señalado que existieron desacuerdos, amenazas y exigencias de dinero.

3. Un posible robo

La Fiscalía investiga si hubo dinero en efectivo y criptomonedas involucrados.

Por ahora, la hipótesis más prudente sería:

un conflicto económico entre personas que mantenían una relación comercial, posiblemente acompañado de un intento de apropiarse de dinero o activos digitales.

Pero todavía es una hipótesis.

¿Por qué fue tan rápida la detención?

La investigación tuvo varias ventajas iniciales.

La víctima conocía aparentemente a uno de los sospechosos.

Existían registros de cámaras.

Había información sobre vehículos.

Jonathan había avisado previamente a un amigo.

Y existía una relación comercial fácilmente rastreable.

La coordinación entre autoridades estatales, municipales, federales y de Ciudad de México permitió ubicar a los sospechosos en pocas horas.

¿Qué falta por saber?

A pesar del rápido avance, todavía quedan preguntas fundamentales.

¿Cuál fue exactamente el motivo?

Deuda, robo, criptomonedas o una combinación de esos factores.

¿Qué ocurrió dentro del departamento?

La Fiscalía deberá reconstruirlo minuto a minuto.

¿Quién realizó los disparos?

Las responsabilidades individuales deberán acreditarse mediante peritajes y otros datos.

¿Cuál fue el papel exacto de Gerardo “N”?

Su grado de intervención todavía debe probarse.

¿Participó alguien más?

Las autoridades no han cerrado públicamente la posibilidad de otras responsabilidades.

¿Qué pasó con el dinero o los activos presuntamente buscados?

Todavía debe establecerse.

Qué está confirmado y qué sigue siendo una hipótesis

InformaciónSituación
Jonathan Meléndez y otras tres personas fueron asesinadasConfirmado
El hijo de seis años sobrevivióConfirmado
Hay dos detenidosConfirmado
Uno tenía relación comercial con JonathanConfirmado por autoridades
Esa relación habría permitido acceder al domicilioHipótesis de la investigación
Existieron amenazas y exigencias económicas previasReportado por autoridades
El móvil fue únicamente una deuda de 300 mil pesosNo confirmado
El móvil fue el robo de criptomonedasLínea de investigación, no conclusión definitiva
Diego Sebastián fue quien disparóSeñalamiento que deberá acreditarse judicialmente
Gerardo participó directamente en los asesinatosDebe determinarse
Ambos ya fueron declarados culpablesNo
El caso ya está esclarecidoNo

¿Qué sigue ahora?

El caso entra a su etapa judicial.

La audiencia inicial permitirá conocer por primera vez de manera formal la teoría que la Fiscalía pretende sostener frente a un juez.

Ahí deberá explicar:

qué hizo presuntamente cada detenido;

qué pruebas tiene;

qué móvil propone;

cómo conecta las cámaras, vehículos, testimonios y peritajes;

y por qué considera que existen elementos suficientes para procesarlos.

Después vendrá una fase de investigación complementaria.

Por eso, aunque ya existen detenidos, el expediente está lejos de estar cerrado.


El caso Jonathan Meléndez avanzó con una velocidad poco habitual: el crimen ocurrió la tarde del 1 de septiembre y en menos de 12 horas ya había dos detenidos.

La explicación inicial también ha evolucionado.

Primero apareció una disputa entre socios.

Después se conocieron versiones sobre amenazas y exigencias de dinero.

Ahora la Fiscalía investiga además un posible robo de efectivo y criptomonedas.

Eso no significa que el móvil esté resuelto.

La diferencia entre una investigación policial y un caso judicial es precisamente ésta:

las hipótesis deben convertirse en pruebas.

La siguiente etapa será decisiva porque por primera vez la Fiscalía tendrá que llevar su reconstrucción ante un juez y demostrar qué papel atribuye a Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”.

Hasta entonces, la crónica del caso continúa abierta.

Hay detenidos, existe una posible explicación económica y ya comenzó la ruta hacia los tribunales; falta saber si la evidencia alcanza para reconstruir con certeza por qué ocurrió el crimen y quién fue responsable de cada acto.

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