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¿Quién podría sustituir a Rubén Rocha y cómo se elegirá al próximo gobernador de Sinaloa?

La nueva licencia de Rubén Rocha Moya abrió una sucesión política que tiene dos respuestas distintas: una para gobernar Sinaloa desde ahora y otra para decidir quién encabezará el estado a partir de 2027. Por el momento, Yeraldine Bonilla Valverde queda al frente del despacho; sin embargo, debido a que Rocha solicitó separarse por más de 30 días y por tiempo indefinido, corresponde al Congreso local nombrar a un gobernador interino. Entre los nombres mencionados están la propia Bonilla, Julio Berdegué, Teresa Guerra, Imelda Castro y otros perfiles de Morena. Pero ninguno puede darse todavía por elegido: la sesión prevista para este lunes 24 de agosto fue pospuesta hasta nuevo aviso.


¿Rubén Rocha renunció definitivamente?

No.

Ésta es la primera distinción importante.

Rocha solicitó una licencia temporal por tiempo indefinido y superior a 30 días. El Congreso aprobó la separación por unanimidad el domingo 23 de agosto.

Por tanto, jurídicamente no estamos todavía ante una renuncia definitiva ni ante una declaratoria de falta absoluta.

Y eso determina el mecanismo para sustituirlo.

Rocha había permanecido 112 días separado del cargo. Regresó el viernes 21 de agosto y, después de aproximadamente 34 horas, volvió a pedir licencia.

Entonces, ¿quién gobierna Sinaloa ahora?

Mientras el Congreso toma una decisión, la secretaria general de Gobierno, Yeraldine Bonilla Valverde, se encuentra al frente del despacho.

No es una desconocida en el cargo.

Durante la primera licencia de Rocha, el Congreso ya la había designado gobernadora interina. Permaneció al frente del Ejecutivo hasta el 21 de agosto, cuando Rocha reasumió sus funciones.

Pero hay un detalle fundamental:

su anterior nombramiento no se reactiva automáticamente.

La nueva licencia obliga al Congreso a realizar un nuevo procedimiento.

¿Qué dice la Constitución de Sinaloa?

El artículo 58 establece diferentes soluciones dependiendo de cuánto dure la ausencia.

Ausencia¿Quién gobierna?
Hasta 30 díasSecretario General de Gobierno como encargado del despacho
Más de 30 díasGobernador interino nombrado por el Congreso
Congreso en recesoPuede intervenir la Diputación Permanente con un provisional

Para una ausencia superior a 30 días, el gobernador interino debe ser nombrado por mayoría absoluta de los diputados presentes.

Rocha pidió expresamente una separación superior a ese periodo.

Por eso no basta con que Bonilla permanezca indefinidamente como encargada del despacho.

El Congreso debe intervenir.

¿Quién elegirá al gobernador interino?

El Congreso del Estado de Sinaloa.

La Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación debe analizar los perfiles y llevar una propuesta al Pleno para su discusión y votación. Medios locales han señalado la posibilidad de integrar una terna.

La mayoría de Morena y sus aliados convierte al oficialismo en el actor determinante.

Eso significa que la sucesión tiene una doble dimensión:

jurídicamente decide el Congreso; políticamente, la correlación de fuerzas dentro de Morena será decisiva.

¿Ya se sabe quién será?

No.

Y éste es un punto que debe cuidarse especialmente.

La sesión extraordinaria en la que estaba previsto discutir la designación este lunes 24 de agosto fue suspendida hasta nuevo aviso.

Por tanto, cualquier nombre que circule actualmente debe considerarse:

aspirante, propuesta o perfil mencionado, no gobernador interino electo.

¿Quiénes aparecen como posibles sustitutos?

Distintas publicaciones han mencionado hasta nueve perfiles:

Yeraldine Bonilla, Julio Berdegué, María Teresa Guerra, Imelda Castro, Eligio López Portillo, Graciela Domínguez, David Moreno Lizárraga, Gerardo Vargas Landeros y Estrella Palacios.

Pero no todos parecen tener el mismo peso.

Cuatro nombres concentran buena parte de la conversación política:

Yeraldine Bonilla + Julio Berdegué + Teresa Guerra + Imelda Castro.

¿Por qué Yeraldine Bonilla parte con ventaja?

Porque ya hizo el trabajo.

Bonilla fue designada por el Congreso para cubrir la primera licencia de Rocha y gobernó durante los 112 días de su ausencia.

Además, actualmente ocupa nuevamente el despacho mientras se define al interino.

Eso le proporciona una ventaja evidente:

continuidad administrativa.

No tendría que conocer desde cero las secretarías, los programas, la relación con el Congreso o los problemas de seguridad.

Pero también tiene una desventaja política.

Su trayectoria reciente está directamente vinculada al gobierno de Rocha.

Si la intención del nuevo nombramiento fuera marcar una ruptura con el rochismo, el Congreso podría optar por otro perfil.

¿Por qué suena Julio Berdegué?

Julio Berdegué Sacristán aparece entre los perfiles mencionados con mayor insistencia.

Su eventual llegada tendría una lectura distinta a la continuidad de Bonilla.

Representaría un perfil más vinculado al ámbito federal y podría interpretarse como una apuesta por establecer una nueva relación entre el gobierno sinaloense y la administración de Claudia Sheinbaum.

Hasta ahora, sin embargo, no existe una designación oficial que permita afirmar que Berdegué será gobernador.

¿Y Teresa Guerra?

María Teresa Guerra Ochoa también aparece entre los nombres considerados.

Es diputada local de Morena, tiene trayectoria política en Sinaloa y participa en la estructura legislativa del partido.

Su eventual nombramiento tendría una característica particularmente importante:

procedería del propio Congreso que debe realizar la designación.

Pero nuevamente:

que su nombre circule no significa que exista una decisión tomada.

¿Imelda Castro podría ser gobernadora?

Su nombre también aparece en las listas de posibles perfiles.

La senadora tiene una trayectoria política estatal y nacional y, además, su nombre está relacionado con la disputa política rumbo a 2027.

Precisamente ahí aparece un problema.

Nombrar como interina a una persona que eventualmente pudiera tener aspiraciones electorales podría convertir el cierre del sexenio en una plataforma rumbo a la siguiente gubernatura.

Y ése será uno de los principales dilemas del Congreso:

¿nombrar a un administrador de transición o a una figura con futuro electoral?

¿Qué ha pedido Claudia Sheinbaum?

La Presidenta evitó señalar públicamente a un candidato.

Pero sí describió las características que, desde su perspectiva, debería reunir el sustituto:

capacidad, honestidad, profesionalismo y entrega al pueblo de Sinaloa.

La declaración es políticamente significativa porque Sheinbaum también criticó el breve regreso de Rocha.

Afirmó que se enteró por la publicación del propio gobernador y que su reincorporación “no me parecía pertinente, por decirlo menos”.

Así que la designación no ocurrirá en un vacío político.

Se produce después de una ruptura pública entre Rocha y buena parte del oficialismo.

¿Sheinbaum puede nombrar al gobernador?

No.

La Presidenta puede expresar una opinión política, pero constitucionalmente la designación corresponde al Congreso de Sinaloa.

Esto es importante porque una cosa es:

influencia política

y otra:

facultad constitucional.

Formalmente, Palacio Nacional no elige al gobernador interino.

¿El próximo interino gobernará hasta 2027?

Aquí existe otro punto que suele generar confusión.

Rocha pidió una licencia, no presentó una renuncia definitiva.

Por ello, la situación jurídica continúa vinculada a la naturaleza temporal de su separación.

Sin embargo, Sheinbaum ha expresado que considera conveniente que el nuevo interino permanezca hasta que tome posesión quien gane las elecciones de 2027.

Eso convertiría al próximo interino, en los hechos, en el encargado de conducir prácticamente todo el cierre del actual sexenio.

Y ahí cambia completamente la importancia del nombramiento.

¿El interino será automáticamente candidato en 2027?

No.

Son dos procesos distintos.

El gobernador interino será designado por el Congreso para atender la ausencia de Rocha.

El gobernador constitucional que encabezará el siguiente periodo será elegido por los ciudadanos en las urnas.

La legislación estatal prevé que la convocatoria para la elección ordinaria sea emitida durante la primera quincena de diciembre de 2026 y que los comicios se celebren el primer domingo de junio de 2027.

Es decir:

interino = Congreso.

próximo gobernador constitucional = electores.

¿Cuándo asumirá el gobernador elegido en 2027?

La persona que gane las elecciones de 2027 deberá asumir posteriormente la gubernatura conforme al calendario constitucional.

Sheinbaum se ha referido públicamente a la posibilidad de que el interino permanezca hasta la llegada del nuevo gobernador en octubre de 2027.

Esto significa que quien sea designado ahora podría permanecer más de un año al frente del Ejecutivo.

No sería un simple encargado durante unas semanas.

¿Por qué eso vuelve tan importante la designación?

Porque un año en el gobierno estatal proporciona:

visibilidad pública;

control administrativo;

relación con alcaldes;

interlocución empresarial;

manejo presupuestal;

presencia territorial;

capacidad de construir una narrativa de gobierno.

En condiciones normales, todo eso representa una plataforma política considerable.

Por eso Morena enfrenta un dilema.

Si coloca a un aspirante de 2027, puede darle una ventaja frente a sus propios compañeros de partido.

Si coloca a un perfil sin aspiraciones electorales, puede mantener más neutral la competencia interna.

¿Quiénes buscan Morena para 2027?

Varios de los nombres que aparecen alrededor del interinato también forman parte de la conversación sucesoria.

Entre los perfiles que han participado en movimientos internos rumbo a 2027 se mencionan figuras como:

Imelda Castro, Teresa Guerra, Graciela Domínguez, Gerardo Vargas Landeros y Estrella Palacios, entre otros.

Por eso ambos procesos pueden terminar cruzándose políticamente aunque sean jurídicamente distintos.

¿Puede Rocha regresar otra vez?

Ésta es una de las preguntas más incómodas.

Como la separación aprobada es una licencia temporal y no una renuncia definitiva, la figura jurídica de Rocha no desaparece automáticamente.

El episodio de agosto demuestra precisamente por qué importa esta diferencia:

Rocha concluyó su primera licencia, regresó al cargo y volvió a separarse aproximadamente 34 horas después.

Por ello, mientras no exista una falta absoluta o una situación jurídica diferente, el escenario debe analizarse bajo las reglas de una ausencia temporal.

¿Qué ocurriría si la falta se vuelve absoluta?

Entonces cambia el mecanismo.

El artículo 59 de la Constitución local contempla la intervención del Congreso como Colegio Electoral ante una falta absoluta, con reglas específicas para designar al gobernador correspondiente dependiendo del momento del periodo constitucional.

Una falta absoluta puede derivar de circunstancias como:

renuncia definitiva;

fallecimiento;

destitución;

incapacidad permanente.

Ese no es el supuesto jurídico bajo el que fue aprobada esta nueva licencia.

¿Por qué suspendieron la elección del interino?

El Congreso tenía prevista una sesión extraordinaria este lunes 24 de agosto.

Sin embargo, fue suspendida hasta nuevo aviso.

La suspensión prolonga la incertidumbre y deja temporalmente a Yeraldine Bonilla al frente del despacho.

También revela que el problema no consiste únicamente en conseguir los votos necesarios.

Antes debe construirse un acuerdo sobre qué tipo de gobernador necesita Sinaloa para la transición.

¿Morena tiene suficientes votos para decidir?

El oficialismo cuenta con una posición dominante dentro del Congreso estatal, por lo que tendrá un peso determinante en la elección.

Pero la crisis de Rocha introduce una variable adicional.

Ya no se trata solamente de escoger a una persona cercana al partido.

El nombramiento tendrá que enviar un mensaje sobre:

continuidad o ruptura con Rocha;

relación con Sheinbaum;

seguridad;

estabilidad política;

y neutralidad —o no— rumbo a 2027.

Por eso un nombramiento que aparentemente es temporal puede convertirse en una de las decisiones políticas más importantes del sexenio sinaloense.

¿Qué está confirmado y qué todavía no?

AfirmaciónSituación
Rocha volvió a separarse de la gubernaturaConfirmado
Su nueva licencia fue aprobadaConfirmado
Es por más de 30 días y tiempo indefinidoConfirmado
Rocha renunció definitivamenteNo
Yeraldine Bonilla está al frente del despacho mientras se resuelve la sucesión
El Congreso debe elegir a un gobernador interino
Bonilla será necesariamente la elegidaNo
Julio Berdegué ha sido mencionado como posible perfil
Imelda Castro y Teresa Guerra también aparecen entre los nombres mencionados
Ya existe gobernador interino electo para esta nueva licenciaNo, al momento de esta publicación
La sesión prevista para el 24 de agosto fue suspendida
Sheinbaum puede nombrar directamente al interinoNo
El interino se convierte automáticamente en candidato de Morena en 2027No
En 2027 habrá elección constitucional para gobernador

Entonces, ¿quién podría sustituir a Rocha?

Hoy, Yeraldine Bonilla tiene la ventaja de la continuidad: ya gobernó durante la primera licencia y permanece al frente del despacho.

Julio Berdegué representa una posible alternativa de mayor vinculación federal.

Teresa Guerra aporta peso legislativo y político local.

Imelda Castro tendría una dimensión política mucho más directamente relacionada con la sucesión de 2027.

Pero convertir cualquiera de esos nombres en un hecho sería adelantarse.

El dato confirmado es otro:

el Congreso todavía tiene que decidir.


La sucesión de Rubén Rocha tiene dos relojes funcionando simultáneamente.

El primero corre en el Congreso.

Los diputados deben nombrar a la persona que gobierne Sinaloa durante una licencia superior a 30 días, después de que la sesión prevista para hacerlo fuera suspendida este lunes.

El segundo corre hacia junio de 2027.

Ahí serán los ciudadanos quienes elijan al próximo gobernador constitucional.

Y precisamente la cercanía entre ambos calendarios convierte el interinato en algo mucho más importante que una sustitución administrativa.

Quien llegue tendrá que enfrentar la crisis de seguridad, reconstruir la estabilidad política y conducir al estado prácticamente hasta las puertas de la siguiente elección.

Por eso la verdadera pregunta quizá ya no sea únicamente:

¿quién puede sustituir a Rubén Rocha?

Sino:

¿elegirá el Congreso a un gobernador para cerrar el sexenio o estará colocando, al mismo tiempo, una nueva pieza en el tablero electoral de 2027?

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